Situación socio-económica de los destinatarios de nuestros proyectos en Perú


Los proyectos que lleva a cabo Koricancha se encuentran localizados en la provincia de Chiclayo dentro del departamento de Lambayeque al norte de Perú. Allí trabajamos en dos entornos bastante distintos. Por un lado, en la ciudad de Chiclayo, en donde llevamos a cabo el programa de ayuda a personas con discapacidad y en donde tenemos el comedor Esperanzas de Vista Alegre, situado en un pueblo joven de igual nombre. Por otro lado, en Íllimo, un pueblo a unos 40 km de la ciudad de Chiclayo, hemos construido una escuela-taller para personas con discapacidad. Aunque cercanas, Íllimo y Chiclayo son realidades muy distintas.

La ciudad de Chiclayo.

La ciudad se encuentra situada a 13 Km. de la costa del Océano Pacífico y a 720 Km. de Lima. El entorno de la ciudad es llano y árido con algunas lomas, dunas y cerros. Su clima es sub-tropical, de temperatura agradable (19º C de media), con abundantes vientos y escasas lluvias, aunque periódicamente, cada cierto número de años se presentan temperaturas elevadas y fuertes lluvias. Con una población de casi 1 millón de personas, Chiclayo, es la capital del departamento de Lambayeque y por tanto un importante centro de comercio en la región que atrae a muchas personas que abandonan el campo en busca de trabajo.

Pueblos jóvenes.

La inmigración desde las zonas rurales a la ciudad en busca de trabajo es la que origina los pueblos jóvenes, como se llama en Perú a lo que nosotros podríamos llamar barrios marginales de las ciudades. Estos pueblos jóvenes surgen como asentamientos humanos constituidos por familias que se establecen en un terreno (normalmente público) en donde comienzan a construir sus casas ocupando la tierra. En un principio en estos asentamientos, las casas son muy humildes, construidas normalmente con palos y esteras, y carecen de cualquier tipo de servicio público como agua corriente, alcantarillado, luz o recogida de basuras. Según va creciendo el pueblo joven y mejorando la situación económica de las familias que lo integran las casas pasan de esteras a adobe, e incluso a ladrillo, y la municipalidad (presionada por los habitantes del pueblo joven) comienza a suministrar los servicios básicos al mismo. Al cabo de los años el pueblo joven puede llegar a evolucionar hasta convertirse en una urbanización con muchas casas de ladrillo, algunas calles pavimentadas y servicios de alcantarillado, agua y luz. El comedor Esperanzas de Vista Alegre se construyó en un pueblo joven de reciente creación en el norte de Chiclayo.

Situación familiar.

En su mayoría las familias del pueblo joven tienen escasos o nulos recursos económicos, y son en muchos casos monoparentales debido a que la madre ha sido abandonada por el padre de los hijos, o se ha separado a causa de los malos tratos impartidos por el padre. También es relativamente habitual que el padre tenga varias familias por lo que reparte su tiempo y salario (si lo tiene) con ambas. La sociedad peruana es muy machista, por lo que los malos tratos a las mujeres y a los niños son muy habituales. Los métodos anticonceptivos no son habituales entre las familias humildes, por su coste y por ser rechazados socialmente, sobre todo por los hombres. Por esta razón el número de hijos por familia suele ser elevado y las madres tienen su primer hijo bastante jóvenes (entre los 13 y los 20 años). La situación se agrava por la falta de trabajo y formación, en la mayoría de los casos los trabajos con los que cuentan son totalmente eventuales, hasta el punto de tener que salir diariamente a ver en que pueden trabajar.

Sanidad.

Las duras condiciones de vida, y la escasa formación en temas de higiene y sanidad, hacen que los problemas de salud sean muy normales, lo que unido a la existencia de un sistema de salud nacional privado hacen que el tema sanitario sea un problema muy grave para muchas familias. Para una madre que tiene que salir diariamente en busca de algo de dinero es muy difícil afrontar cualquier gasto médico cotidiano, e imposible hacer frente a gastos derivados de enfermedades crónicas, operaciones u hospitalizaciones.
La falta de cuidados y de vigilancia médica durante los embarazos, por no poder pagar las pruebas y revisiones, y las duras condiciones de vida y escasa higiene hacen que el número de niños con algún tipo de retraso o discapacidad sea bastante elevado. Para los padres de estos niños resulta muy complicado que sus hijos puedan acceder a los tratamientos médicos que necesitan para mejorar y en algunos casos sobrevivir.

Niños con discapacidad

En Chiclayo exiten numerosos centros de educación pública gratuita, pero aún así los uniformes (obligatorios) y el material escolar supone una carga económica considerable para las familias, habitualmente de más de dos hijos de un pueblo joven. En el caso de los centros de educación especial la situación es distinta, son escasos y no son gratuitos, por lo que cuando en las familias hay algún niño con alguna discapacidad física o mental supone una carga extra, difícil de afrontar para los padres, por lo que habitualmente el niño no recibe ningún tipo de educación y /o terapia adecuada a su discapacidad. Dada la escasa educación de muchas familias estos niños son considerados en muchas ocasiones una vergüenza y se evita incluso sacarlos a la calle. Una parte fundamental del programa de apadrinamiento de Koricancha se centra en la re-educación de los padres para que aprendan a superar esos prejuicios sociales.

 

Íllimo.

Es un pueblo de aproximadamente 9000 habitantes cuya actividad económica principal es la agricultura. También tiene algo de ganadería extensiva, apicultura y producción de ladrillos. En un entorno rural algunos de los problemas comentados en la ciudad de Chiclayo se agravan, en especial el acceso a la sanidad y el acceso de las personas con discapacidad a una educación o terapia adecuada para ellos. Aunque existe un núcleo urbano, muchas de las familias de Íllimo viven en caseríos, dispersas en casas aisladas próximas a los campos que trabajan, y a varios kilómetros del núcleo urbano. El aislamiento de estas familias dificulta aún más el acceso de los niños discapacitados a educación o terapia. En Íllimo no existía ninguna escuela de educación especial ni centro de salud que proporcionase terapias, por lo que para poder ayudar a las personas con discapacidad era necesario construir una escuela de educación especial. Así en 2004 comenzó a funcionar Katuwira en un terreno cedido a uno de los componentes de Koricancha.

Koricancha, apartado de correos 279, 28760 Tres Cantos. Madrid